La sabiduría tiene valor solamente si puede ayudar al hombre a vencer algún obstáculo. Paulo Cohelo

El Drenaje Linfático Manual en la rehabilitación


La prioridad para garantizar una buena recuperación del tejido es evitar la cronificación del cuadro inflamatorio: dolor, rubor y edema.  Reducir el edema o líquido extravasado de los capilares es la clave del proceso de recuperación ya que su permanencia impide la recuperación del tejido. El edema provoca mayor cantidad de radicales libres en la zona traumatizada, menos capacidad de nutrición del tejido (que provoca la fibrosis y el posible empeoramiento a necrosis) y más liberación de sustancias algógenas, alimentando de este modo el círculo vicioso de inflamación-dolor.
El sistema linfático está constituido por capilares, vasos, ganglios y colectores linfáticos que recorren el cuerpo recogiendo el líquido extravasado de los capilares venosos y otras moléculas de gran tamaño (proteínas de gran peso molecular, grasas, detritos y radicales libres) Los capilares linfáticos están enclavados en el tejido conectivo laxo y su función es precisamente la de renovar la sustancia básica que lo alimenta y limpia. Se diferencian de los demás capilares, en su mayor calibre, por su lámina basal discontinua y por su filamento de ligadura al tejido conectivo. Es precisamente el suave movimiento del drenaje lo que favorece la entrada en el sistema linfático de las moléculas y líquidos sobrantes.

VENTAJAS DEL DRENAJE LINFATICO MANUAL (DLM)

1.- La estimulación del sistema linfático a través de movimientos suaves transversales y longitudinales ayuda a eliminar el edema de forma natural y no invasiva (a diferencia de la presoterapia) para que el posterior tratamiento de fisioterapia sea más efectivo (es ideal en postoperatorios). Limpia la matriz intersticial del tejido conjuntivo laxo permitiendo la buena nutrición de la zona.

2.- El drenaje linfático manual (DLM) tiene una acción acción sedante y tranquilizante lo que favorece a reducir la sensación de dolor. Al estar inervada la musculatura lisa de los capilares y de todo el sistema linfático por el sistema nervioso autónomo, con el drenaje linfático manual activamos el sistema nervioso parasimpático. Las suaves estimulaciones del DLM actúan sobre el centro límbico del cerebro (forman parte de él el hipotálamo y la amígdala entre otros). Es el núcleo amigdalino el que está implicado en el control de las emociones y que interviene directamente en el componente afectivo del dolor.

3.- Sobre la musculatura esquelética tiene una acción relajante en el caso de hipertonía muscular. Normaliza el tono de la musculatura lisa de los órganos huecos (vísceras) y estimula la motilidad del intestino (persitaltismo) y de los vasos linfáticos.

4.- Al estimular el sistema linfático activamos el sistema inmune. Es en los ganglios linfáticos donde se produce la activación de los antígenos para hacer frente a los anticuerpos.

INDICACIONES DEL DLM: traumatismos de tejido blando (esguinces, rotura de ligamentos, lesiones deportivas), pre y post-operatorios, mastectomías controladas, edemas por insuficiencia vascular y arterial, heridas ulceradas, lipedemas, acné, psoriasis, artritis, artrosis, neuropatías, ansiedad y estrés, curas de desintoxicación y sobrepeso, etc.